Rusia lanzó más de 60 drones Shahed de fabricación iraní contra Kiev en la madrugada, coincidiendo con el 90 aniversario de Holodomor, una hambruna causada por las políticas de Stalin que afectó a millones de campesinos ucranianos.
La Administración Militar de la capital informó que las defensas ucranianas derribaron la mayoría de los drones. El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, calificó el ataque como «terror deliberado», destacando la respuesta efectiva de las defensas.
Los fragmentos de drones dañaron edificios y la infraestructura eléctrica, dejando a 77 edificios y 77 instituciones sin electricidad. Ucrania teme nuevos ataques a su sistema energético, recordando una campaña rusa anterior.
Según el alcalde de Kiev, cinco personas resultaron heridas en el ataque masivo con drones.











