El presidente Luis Abinader declaró “de alto interés nacional” la regulación y bioseguridad de las granjas porcinas de la República Dominicana.
La medida, está contenida en el decreto 663-23, y tiene el propósito de “fortalecer la producción de cerdos, disponer de los mecanismos legales necesarios para el registro, vigilancia, notificación temprana y diagnóstico ágil de las enfermedades que incidan en esta actividad económica así como establecer los requisitos básicos que deberán aplicarse a sus residuos y desechos”.
Entre otras cosas instruye al Ministerio de Agricultura a que, de conformidad con la Ley 4030, del 13 de enero de 1955, elabore y emita el reglamento correspondiente sobre el particular.








