Como defensores de derechos humanos sentimos gran consternación ante lo ocurrido a este señor y otras personas vulnerables en nuestro país, los antisociales están afectando a hombres y mujeres trabajadores en nuestra sociedad.
Es inaceptable presenciar cómo despojan a personas adultas mayores de lo poco que tienen para cubrir sus necesidades básicas.
Esta situación no solo atenta contra la integridad y el patrimonio de los ciudadanos, sino que también vulnera su dignidad y su derecho a vivir en paz y seguridad.
Como ciudadanos comprometidos con el bienestar de nuestra comunidad, es imperativo que se tomen medidas contundentes para combatir estas lacras sociales. Es necesario que se ponga mano dura contra aquellos que se dedican a causar daño y sufrimiento a personas indefensas, especialmente a aquellos que han dedicado toda una vida al trabajo honesto y al sacrificio.
Instamos a la Policía Nacional a intensificar sus esfuerzos para identificar, capturar y llevar ante la justicia a los responsables de estos actos criminales. Es fundamental garantizar la seguridad y la tranquilidad de todos los ciudadanos, especialmente de aquellos más vulnerables y desprotegidos.
La comunidad espera con ansias ver acciones concretas por parte de las autoridades para erradicar la delincuencia y proteger a los trabajadores honrados que día a día contribuyen al desarrollo de nuestro país. No podemos permitir que la impunidad y el miedo se apoderen de nuestras calles.
Es momento de actuar con determinación y firmeza en defensa de la justicia, la seguridad y el respeto por los derechos fundamentales de todos los ciudadanos. Juntos podemos construir una sociedad más segura, justa y solidaria para todos.
Atentamente,
Rebeca Henríquez
Defensora de Derechos Fundamentales











