Siete de los diez imputados en el caso de corrupción en Senasa, incluyendo al exdirector Santiago Hazim, cumplirán 18 meses de prisión preventiva sin privilegios especiales.
Santana garantizó que los imputados, incluyendo Hazim Albainy, señalado como cabecilla, serán tratados con dignidad, pero sin ventajas indebidas. Entrarán en una fase de observación y serán recluidos en un lugar viable para las autoridades judiciales.
Se priorizará la seguridad de los imputados debido a la «crispación social» que rodea el caso. No serán ubicados en pabellones comunes con otros reclusos para garantizar su integridad física.
El sistema penitenciario se responsabilizará por su integridad y brindará los servicios de salud necesarios, tanto física como mental. También se vigilará a los imputados con arresto domiciliario.










