La Fundación Derechos Humanos Global expresa su profunda preocupación por la alarmante vulneración de derechos que enfrentan las comunidades que viven en condiciones precarias en los barrios de San Francisco de Macorís.
A pesar de los avances visibles en el centro de la ciudad, la realidad de muchos ciudadanos en los sectores marginales es completamente diferente, marcada por la falta de servicios básicos y condiciones de vida dignas.
La situación actual no solo es una cuestión de infraestructura; es una crisis de derechos humanos.
La acumulación de lodo, la falta de drenaje adecuado y el acceso limitado a servicios los servicios básicos son indicadores claros de que los derechos fundamentales de estas personas están siendo sistemáticamente ignorados.
Este abandono no solo afecta su calidad de vida, sino que también perpetúa el ciclo de pobreza y exclusión social.
Es inaceptable que, en un país que busca el desarrollo, se mantenga esta desigualdad tan marcada entre el centro de la ciudad y los barrios.
La falta de atención a estas comunidades vulnerables no solo es una violación de su derecho a un ambiente saludable y a una vivienda digna.
Hacemos un llamado urgente a las autoridades locales y nacionales para que implementen políticas efectivas que aborden las necesidades de estos barrios.
Es fundamental que se priorice la inversión en infraestructura, salud y educación, asegurando que todos los ciudadanos tengan acceso a condiciones de vida dignas, sin importar su lugar de residencia.
La defensa de los derechos humanos debe ser un compromiso de todos. Es hora de que la voz de las comunidades vulnerables sea escuchada y que se tomen medidas concretas para garantizar que todos, sin excepción, puedan vivir con dignidad y respeto.












