Santo Domingo.– Las declaraciones del presidente de la República, Luis Abinader, emitidas el pasado 26 de enero, en las que advirtió que estaría dispuesto a demandar a la empresa Aeropuertos Dominicanos Siglo XXI (Aerodom) por no haber iniciado la construcción de una nueva terminal en el Aeropuerto Internacional de las Américas (AILA), han generado reacciones encontradas en el escenario político nacional.
La Fuerza del Pueblo (FP) cuestionó la postura del mandatario y sostuvo que el Gobierno carece de calidad moral para llevar el caso a los tribunales, argumentando que la actual administración renegoció el contrato con Aerodom sin realizar una revisión exhaustiva de sus cláusulas ni exigir el cumplimiento de los compromisos asumidos.
En contraste, la bancada del Partido Revolucionario Moderno (PRM) en el Senado de la República expresó su respaldo al presidente Abinader, al considerar que el Estado está en su derecho de reclamar y accionar legalmente ante el incumplimiento de obligaciones contractuales que afectan el desarrollo y la modernización de una infraestructura estratégica para el país.










