La Asociación de Concesionarios de Fabricantes de Vehículos (ACOFAVE) valora las recientes medidas de la Dirección General de Aduanas (DGA) para asegurar que la preferencia arancelaria del DR-CAFTA se otorgue exclusivamente a vehículos que cumplen las reglas de origen del tratado.
Según el DR-CAFTA, un vehículo es originario solo si alcanza un contenido regional mínimo de 35%, y la propia DGA ha advertido que el número de chasis (VIN) no basta para demostrarlo. En los vehículos usados, adquiridos generalmente en subastas o a terceros, el importador no suele contar con la información del fabricante para acreditarlo. A esto se suman unidades con historial de daños o reconstrucción, lo que incide en su correcta valoración y en la seguridad vial.
ACOFAVE plantea que la DGA, en uso de las facultades de verificación que le otorga el tratado, fortalezca la revisión documental de los vehículos usados que soliciten la preferencia, mediante constancias de los fabricantes, intercambio de información con la autoridad aduanera de Estados Unidos y reportes del historial de título en origen. Estos controles deben aplicarse con criterios técnicos y de manera documentada, sin convertirse en una barrera al comercio legítimo.
“Proponemos que todos los importadores, de vehículos nuevos y usados, cumplan con el mismo estándar de prueba de origen. Una verificación rigurosa protege la recaudación fiscal, promueve la competencia leal en el sector automotriz y ofrece mayor seguridad al consumidor”, expresó Yris Nelsi González, directora ejecutiva de ACOFAVE.
ACOFAVE reiteró su disposición de colaborar con la DGA y las demás autoridades competentes en la implementación de estas medidas.











