Estamos inmersos en la Semana Santa, pero los dominicanos y todo el que vive en la República Dominicana no puede olvidar, primero que aún estamos en medio de la pandemia del Covid-19 y segundo recordar que hay que tener moderación.
Aunque en los últimos tiempos la Semana Santa ha sido tomada para el disfrute en playas, ríos y en otros lugares de diversión, en esta ocasión esperamos que los buenos dominicanos la tomen para reflexionar, que por lo menos la pandemia no ha dado una nueva oportunidad.
Es bueno que las medidas dispuestas por el presidente Luís Abinader y por las autoridades sanitarias sean cumplidas al pie de la letra y que al regreso la próxima semana en ningún hogar dominicano falte alguien.
La Semana Santa es un buen espacio para que los dominicanos demos gracias a Dios por haber sido tan bondadoso y aunque cerca de tres mil compatriotas han muerto por la afición delcovid-19 no hemos sido tan afectados como otros países.
Una vez concluida la Semana Mayor una buena parte de nuestros estudiantes volverá a las aulas de forma presencial, lo que quiere decir que estamos venciendo el Covid-19, pero no podemos bajar la guardia en su lucha.
Así, que nuestra exhortación es que tomemos la Semana Santa sin estridencia ni excesos, sino que tengamos siempre presente el distanciamiento social, el uso de la mascarilla y el lavado de las manos con frecuencia.











