La República Dominicana es un país que ha estado condenado a que los empresarios vividores vivan del erario a través de los contratos leoninos, los cuales cuentan con el favor de funcionarios de los gobiernos que hemos tenido.
El presidente Luís Abinader, que de paso es un próspero empresario y a quien le ha tocado dirigir los destinos del país, tiene que tener mucho cuidado con sus compañeros empresarios para que no dañen su gestión.
Vamos a referirnos, al caso específico del sector eléctrico, un sector que por más más dinero que se le invierta las interrupciones eléctricas no cesan.
Cada día el gobierno es testigo de la instalación de nuevos parque energético, ya sea eólico, de paneles solares y conversión de gasoil a gas natural.
A pesar de la capacidad que tiene el país en la producción de energía eléctrica, el país no logra librarse de los molestosos apagones.
El presidente Luís Abinader tiene el compromiso de impedir que los generadores eléctricos, cada vez que quieran obtener mayores beneficios de sus negocios, pongan a la población a sufrir.
En los últimos días, luego del anuncio de que no se va a aumentar la tarifa eléctrica, estos señores han emprendido acciones que en nada benefician a la población y es dar tandas de apagones, como forma de presionar al gobierno para que desista la actitud de dejar sin efecto las alzas en las facturas.
Entendemos que el presidente Abinader tiene que poner por encima los intereses nacionales, antes que permitir que los generadores hagan con este pueblo lo que ellos quieran.











