Las autoridades confirmaron que el hecho en el que perdió la vida el chofer Deivy Carlos Abreu Quezada, de 41 años, se originó por un roce con un motor que desencadenó una persecución y posterior agresión, culminando en una tragedia que ha generado gran indignación en la sociedad dominicana.
El caso, ocurrido en las cercanías del Palacio de Justicia de Santiago, ha provocado fuertes reacciones en distintos sectores, con un llamado generalizado a que se haga justicia y se sancione a todos los responsables.
De acuerdo con informaciones oficiales, al menos ocho de los implicados en el ataque han manifestado arrepentimiento por lo sucedido y han pedido perdón tanto a los familiares de la víctima como a la ciudadanía.
No obstante, las autoridades han sido enfáticas en que estas expresiones no detendrán el curso del proceso judicial.
El relacionador público de la Policía Nacional, Diego Pesqueira, aseguró que los involucrados serán sometidos a la justicia y deberán responder por sus acciones conforme a la ley.
Mientras avanzan las investigaciones, la ciudadanía mantiene la atención sobre el caso, exigiendo que no quede impune y que se sienten precedentes frente a hechos de violencia colectiva.
Se espera que en los próximos días se ofrezcan más detalles sobre las medidas judiciales y el avance del proceso en contra de los implicados.









