El presidente del Senado, Ricardo de los Santos, recibió un reconocimiento por parte de la Asociación Dominicana de Productores de Opinión Pública de Medios de Comunicación, Inc. (ASODOPROM), por su buena gestión en el organo legislativo.
El acto de entrega estuvo encabezado por el presidente de ASODOPROM, Luis Tejada, y don Persio Maldonado, presidente de la Sociedad Dominicana de Diarios (SDD), quien fue jurado de la premiación.
Durante el evento que premió “El Poder de Opinión”, el presidente del Senado de la República, Ricardo de los Santos, recibió el galardón en la categoría Gestión y Aportes Legislativos como senador y presidente del Senado, por parte de la Asociación Dominicana de Productores de Opinión Pública de Medios de Comunicación, (ASODOPROM), quien se hizo acompañar de su distinguida esposa, Yudith Moscoso De Los Santos.
En sus palabras de agradecimiento, De los Santos resaltó la importancia de la estabilidad política, social y económica que vive actualmente la República Dominicana, y afirmó que gran parte de este clima es posible gracias al trabajo responsable y ético que impulsa ASODOPROM.
“Hoy podemos decir que tenemos una de las democracias más fuertes de América Latina. Esto se debe, en gran medida, al aporte de quienes ejercen la comunicación pública con responsabilidad y compromiso”, expresó el presidente del Senado.
De los Santos también destacó el rol fundamental de una comunicación veraz, honesta y ética: “Sin ese aporte que ustedes hacen, sería muy difícil para nosotros exhibir el posicionamiento que tenemos como país”.
Luis Tejada, presidente de ASODOPROM, elogió la humildad y sencillez de Ricardo de los Santos, a quien calificó como trabajador y cercano, que ha hecho grandes aportes a la democracia dominicana y del país.
Hizo un llamado de atención para que se analice el valor de cada comunicador, periodista y productor, porque de esa manera se fortalece la institucionalidad en el país.
Persio Maldonado, al tomar la palabra en nombre del jurado, destacó la importancia de reconocer la honestidad y la transparencia “en vida”, subrayando que estos valores no solo dignifican a quienes los encarnan, sino que también incentivan a la ciudadanía a asumir una mayor responsabilidad tanto en la vida pública como en la privada.










