En un solemne acto de homenaje a la memoria de uno de los grandes luchadores por la libertad de la República Dominicana, el presidente Luis Abinader encabezó este sábado la ceremonia del traslado de los restos del general Juan Rodríguez García (Juancito Rodríguez) al Panteón de la Patria.
“Un acto de justicia histórica”
Durante su intervención, el presidente Abinader afirmó que se trata de un acto de justicia histórica hacia uno de los dominicanos que lo entregó todo: su fortuna, su familia y hasta la vida de su propio hijo en la lucha contra la tiranía de Rafael Leónidas Trujillo y en defensa de la libertad nacional.
“Hoy rendimos un acto de justicia histórica al trasladar al Panteón de la Patria los restos del general Juan Rodríguez García, símbolo de la lucha contra la tiranía trujillista y ejemplo de entrega total a la libertad y la democracia dominicanas”, expresó el mandatario.
Con este reconocimiento, el Gobierno dio cumplimiento al Decreto núm. 288-25, emitido el pasado 30 de mayo, mediante el cual el Estado dominicano declaró héroe nacional a Juancito Rodríguez, en reconocimiento a su vida de sacrificio y entrega en defensa de la democracia frente al régimen trujillista.
Un homenaje al sacrificio y la libertad
El presidente Abinader aseguró que este es “el más justo tributo que la República puede ofrendar” para que el nombre y la gesta de Juancito Rodríguez sean conocidos por las generaciones presentes y futuras.
“Para que su ejemplo cale y viva en nuestros corazones; para que en cada uno de nosotros crezca un nuevo ciudadano dispuesto a defender la Patria”, manifestó Abinader.
El jefe de Estado subrayó que el ejemplo y el sacrificio del héroe permanecerán vivos en la memoria nacional, reafirmando el compromiso del Gobierno con los valores de libertad, justicia y soberanía.
Reseña y legado
Durante el acto, el mandatario hizo una breve reseña biográfica del héroe, recordando que, aunque la expedición de 1959 fue un fracaso militar, encendió la llama libertaria que inspiró el tiranicidio del 30 de mayo de 1961, marcando el principio del fin de más de tres décadas de opresión.
“Todo cuanto tuvo lo ofrendó en aras de una Patria libre y lo hizo con la tenacidad revolucionaria, la dignidad sin dobleces y el arrojo sin miedo de quienes ponen el interés de la Patria por encima de todos los quebrantos personales”, destacó Abinader.
Honores y ceremonia
El funeral de Estado inició a las 3:00 de la tarde en el Palacio Nacional, con la llegada del presidente Abinader, acompañado de la primera dama Raquel Arbaje, la vicepresidenta Raquel Peña y diversas autoridades civiles, militares y eclesiásticas.
Durante la ceremonia se rindieron honores de estilo con trece cañonazos y varias guardias de honor encabezadas por altas autoridades, incluyendo al ministro de Defensa, Carlos Antonio Fernández Onofre; el ministro de Cultura, Roberto Ángel Salcedo; y la ministra de Interior y Policía, Faride Raful.
También estuvieron presentes el presidente de la Suprema Corte de Justicia, Luis Henry Molina; el ministro de Trabajo, Eddy Olivares; el defensor del pueblo, Pablo Ulloa; y la directora de Ética e Integridad Gubernamental, Milagros Ortiz Bosch, entre otros funcionarios.
La urna fue escoltada por miembros de las Fuerzas Armadas y representantes de la familia Rodríguez. El acto concluyó con nuevos honores militares y la entonación del Himno Nacional, marcando el solemne ingreso de Juancito Rodríguez al recinto donde reposan los grandes forjadores de la Patria.










