Por Mario Lara
En las instituciones militares, el liderazgo verdadero no se sostiene únicamente en el rango. Se construye mediante la preparación, el ejemplo, el cumplimiento del deber y la capacidad de ganarse la confianza de quienes integran una misma organización. Bajo esa perspectiva debe valorarse la trayectoria del general de brigada Euler E. Sierra Pérez, FARD, actual inspector general de la Fuerza Aérea de República Dominicana.
Con casi 40 años de servicio institucional, el general Sierra Pérez ha desarrollado una carrera ascendente que combina experiencia operativa, formación académica, capacidad gerencial, vocación docente y conocimiento de los procesos internos de las Fuerzas Armadas. Su hoja de servicio refleja constancia, disciplina, lealtad y una preparación que le ha permitido asumir responsabilidades estratégicas en diferentes áreas del sistema de la defensa nacional.
Uno de los aspectos más sobresalientes de su formación es haber alcanzado la distinción de “Graduado de Honor” en todos los cursos militares realizados tanto en el país como en el extranjero. Este resultado no constituye un reconocimiento aislado, sino la expresión de una conducta sostenida de dedicación, disciplina intelectual y búsqueda permanente de la excelencia.
Su formación como licenciado en Ciencias Militares e ingeniero en Sistemas le ha permitido integrar la doctrina castrense con la planificación, la tecnología, la gestión y la modernización de los procesos institucionales. A ello se suman estudios especializados en Comando y Estado Mayor Aéreo, Comando de Escuadrón, Derechos Humanos, Derecho Internacional Humanitario, seguridad ciudadana, defensa nacional y gerencia de la seguridad de la aviación civil.
Esa vocación formadora resulta fundamental para comprender su estilo de liderazgo. Quien ha dedicado parte importante de su carrera a enseñar sabe que dirigir no significa únicamente impartir órdenes. También implica orientar, corregir, transmitir valores, escuchar y preparar a otros para asumir responsabilidades dentro de la institución.
Actualmente, como inspector general de la Fuerza Aérea de República Dominicana, ocupa una de las posiciones de mayor sensibilidad institucional. Desde esa función le corresponde velar por la disciplina, el cumplimiento de los reglamentos, la listeza operacional y el funcionamiento adecuado de las unidades y dependencias de la FARD.
Las inspecciones realizadas bajo su supervisión abarcan la evaluación de las tropas, aeronaves, vehículos terrestres, armamentos, municiones, servicios de sanidad, avituallamiento, cuarteles e infraestructuras. Esta responsabilidad exige rigurosidad, conocimiento de los procesos, equilibrio y capacidad para identificar oportunidades de mejora sin convertir la supervisión en un ejercicio distante o exclusivamente sancionador, procurando el bienestar de los miembros de la institución.
Precisamente, una de las cualidades que mayor reconocimiento le ha generado dentro de la Fuerza Aérea es su capacidad para combinar firmeza y cercanía. El general Sierra Pérez ha construido una relación de respeto con oficiales superiores, oficiales subalternos, suboficiales, clases y alistados. Su autoridad no descansa únicamente en la jerarquía, sino también en el trato institucional, el sentido de justicia, la experiencia y la disposición para escuchar sin renunciar al cumplimiento de las normas.
La aceptación interna no siempre puede expresarse mediante porcentajes. Se manifiesta en la confianza con que los subalternos se aproximan a un superior, en el respeto observado durante las actividades institucionales y en las expresiones públicas de quienes lo describen como un oficial íntegro, caballeroso, humanitario y comprometido con la FARD.
Alcanzar ese nivel de aceptación desde la Inspectoría General tiene un significado especial. Quien supervisa, exige y corrige también debe demostrar prudencia, liderazgo moral y sentido humano. Cuando el personal percibe equilibrio y justicia en el ejercicio de la autoridad, la disciplina deja de ser únicamente una obligación y se convierte en parte consciente de la cultura institucional.
Otra evidencia de su capacidad de conducción fue su designación como presidente del Comité Organizador de los LV Juegos Deportivos de las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional 2026. La responsabilidad implicó coordinar una justa que reunió a más de 2,900 atletas, técnicos, entrenadores, jueces y delegados en 30 disciplinas.
Durante la inauguración, el general Sierra Pérez destacó la unidad, la disciplina y la vocación deportiva de los miembros de las instituciones participantes. Ese mensaje resumió el propósito de unos juegos que, más allá de la competencia, fortalecen la confraternidad, el trabajo en equipo y el espíritu de cuerpo.
Esa capacidad de mando también se refleja en su desempeño al frente de la supervisión de la seguridad de la Villa Centroamericana y del Caribe, donde ha garantizado el cumplimiento de los protocolos y la protección de las 37 delegaciones participantes en Santo Domingo 2026 a más de 7,200 atletas, brindándole seguridad, confianza y un trato a la altura internacional.
A esta experiencia se suman responsabilidades anteriores como director de Logística y director de Asuntos Civiles del Estado Mayor Conjunto, comandante del Comando Conjunto Sur, director de Comunicaciones y Electrónica de la FARD y responsable de diferentes dependencias operativas, educativas y estratégicas.
Su trayectoria evidencia que no se trata únicamente de un oficial con experiencia de mando, sino de un gerente institucional capaz de organizar, supervisar, formar personal y conducir equipos en escenarios de alta responsabilidad.
En las instituciones sólidas, el liderazgo se reconoce por los resultados, pero también por la confianza que inspira. El general Euler Sierra Pérez reúne preparación académica, experiencia operativa, disciplina, vocación docente, capacidad gerencial y aceptación entre los miembros de la Fuerza Aérea
Su desempeño como inspector general confirma que es posible ejercer la autoridad con firmeza, equilibrio y sentido humano. Estas condiciones lo proyectan como una reserva de liderazgo con las competencias necesarias para continuar asumiendo mayores responsabilidades al servicio de la Fuerzas Armadas y de la nación.
Mario Antonio Lara Valdez Directivo de la Sociedad Dominicana de Medios Digitales Sodomedi












