Recuerdan el caso del niño del CAIPI que supuestamente se calló en una cubeta de agua y se ahogó en San Francisco de Macorís, en el día de ayer varearon la medida con impedimento de salida, visita periódica y el pago de medio millón de pesos.
¿Nos preguntamos y los responsables que debían velar por la seguridad y mejor acondicionamiento de dichos centros en esta región?
Otro caso de los tantos que últimamente acontecido que quedará en el olvido y sin hacer justicia.
Es preocupante ver en qué se ha convertido nuestro país, la vida de las personas vulnerables no vale nada.
Tenemos un sistema de justicia que a la hora de aplicar las leyes a quienes la violentan es débil.
Instituciones gubernamentales que son irresponsables, corruptas y infuncionales.
Según el CENTRO DE ATENCIÓN INTEGRAL A LA PRIMERA INFANCIA (CAIPI) su servicio
En los centros son especializados y ofrecen servicios integrales de atención a niños en condiciones de vulnerabilidad en jornada extendida, propiciando diversas experiencias que les permiten desarrollarse, mediante una intervención oportuna, intencionada, pertinente y significativa, durante sus primeros años de vida. Implementando los 6 componentes del modelo de atención.
Entre sus Componentes del servicio está
La estimulación oportuna, Salud y Nutrición, Atención a las Necesidades Educativas especiales y Protección Contra la violencia.
En el caso de Maykel Esmil no ocurrió lo que expresan en sus responsabilidades.
En esta dirección regional hemos recibido varias denuncias: expresando la mala alimentación que supuestamente reciben los infantes en dichos centros de cuido.
Será que por ser vulnerables estos infantes no tienen derecho a una buena alimentación y cuidado.
La sociedad debe de cuidarse ya que no existe garantía de justicia en algunos casos dónde se vulneran los derechos fundamentales de la ciudadanía.
Rebeca Henríquez
Vocera Nacional del comité dominicano de los derechos humanos.











