La Ley Mordaza, conocida oficialmente como Ley de Seguridad Ciudadana, representa un riesgo grave para la democracia, la transparencia y los derechos fundamentales de todas las personas en la República Dominicana. Su aplicación supondría un retroceso importante en las garantías que permiten a la ciudadanía conocer la realidad, expresar sus opiniones y exigir responsabilidades a las instituciones y a quienes ocupan cargos públicos.
¿Qué significa esta ley?
Esta normativa establece sanciones severas, incluidas penas de prisión y multas elevadas, para quienes expresen opiniones, realicen denuncias, difundan información o ejerzan el periodismo, incluso cuando se trate de asuntos de interés general y se actúe de buena fe. Su redacción ambigua permite que se utilice para silenciar voces críticas, impedir el acceso a la información y castigar el ejercicio legítimo de la libertad de expresión.
¿Por qué decimos NO?
* Porque la libertad de expresión es un derecho humano fundamental: Está consagrado en nuestra Constitución y en tratados internacionales, y es la base de una sociedad democrática que funciona. Sin él, no hay transparencia, ni rendición de cuentas, ni posibilidad de corregir errores o mejorar la convivencia.
* Porque no es un instrumento de seguridad, sino de censura: No combate la delincuencia, sino que ataca a quienes denuncian problemas, a los periodistas que informan y a los ciudadanos que participan activamente en la vida pública.
* Porque afecta a todos: Cualquier persona puede ser objeto de estas sanciones si expresa una opinión distinta o denuncia una situación que no es de agrado para ciertos sectores o autoridades.
* Porque limita el desarrollo: Una sociedad que no puede debatir, preguntar y criticar no puede avanzar, resolver sus problemas ni construir un futuro mejor para todos.
Compromiso inquebrantable
Fundación Derechos Humanos Global tiene un compromiso social que no dejará de cumplir por los más vulnerables.
Nuestra labor se sustenta en la defensa de quienes más lo necesitan: personas en situación de pobreza, grupos con discapacidad, víctimas de violencia, niñez y adolescencia, y todos aquellos que ven sus derechos ignorados o vulnerados. Por ello, este compromiso no se ve limitado ni condicionado por normas que busquen silenciar, coartar la verdad o impedir que se haga justicia.
Seguiremos denunciando, acompañando y exigiendo lo que es justo, porque creemos que una sociedad verdadera se construye sobre la base de la igualdad, la transparencia y el respeto a la dignidad de cada ser humano.
La seguridad ciudadana se logra con justicia, con políticas públicas efectivas y con respeto a los derechos, no limitando las libertades. Exigimos que esta ley no sea aprobada ni aplicada, y defendemos el derecho de todos a hablar, a informar y a ser escuchados sin miedo a represalias.
La democracia no se construye con silencios, se construye con palabras, con transparencia y con la libertad de expresión.
¡No a la ley mordaza! ¡Sí a la libertad y a la verdad!
Fundación Derechos Humanos Global











