El atentado contra el pelotero de las Grandes Ligas David Ortiz una vez más ha puesto a nuestros organismos de seguridad en entredicho, por la tardanza en apresar al pistolero que el pasado domingo trató de quitarle la vida al icono del deporte dominicano “El Big Papi”.
Las investigaciones para dar con el paradero del que hizo el disparo no era nada difícil, ya que las cámaras de seguridad los captaron incluso cuando hace el disparo.
A nuestros organismos de seguridad debe darle vergüenza que tengan que venir agentes del FBI a encabezar las investigaciones del caso, el cual ya debió estar bien avanzada, debido a que todo quedó grabado y uno de los dos individuos fue detenido por la multitud que se encontraba en el lugar de diversión ubico en las proximidades de la avenida Venezuela, en Santo Domingo Este.
Las investigaciones debieron iniciar con la hipótesis de quien se beneficiaría de la muerte de David Ortiz, quien supuestamente tenía unas relaciones sentimentales con la joven Yeri Bell, que a su vez es amante o querida de un poderoso capo.
Pero eso también quedó fácil de investigar, porque Yeri Bell que escenificó una trifulca en la Clínica Abel González, supuestamente fue el motivo de que David Ortiz fuera herido de bala, por lo que tenía que ser la primera en ser investigada.
La sociedad espera que se llegue hasta las últimas consecuencias y que sin importar el poder que pueda tener el supuesto capo que pagó para que David sea asesinado pague por lo que hizo como autor intelectual.











