Asistiendo este lunes a los funerales de un ser querido en el cementerio municipal de San Cristóbal pude comprobar que los pobres ni a morirse y tener un lugar de descanso tienen derecho.
En ese campo santos, las autoridades municipales tienen la opción para las personas de escasos recursos que mueran, alquilen por un tiempo de cinco años, fecha que al cumplirse se le alquila a otra familia.
Es penoso ver a los zacatecas de los cementerios en las labores para abrir el nicho para sacar los restos del difunto, los cuales son echados en un saco para entregárselos a su familia.
Pero lo más triste de todo eso es que las autoridades del ayuntamiento municipal de San Cristóbal a pesar de una familia alquilarle un nicho, tienen que esperar que el carro fúnebre llegue con el muerto, para delante de todos los dolientes comenzar a sacar al difunto que se le venció el tiempo de alquiler.
Es un drama, que muy bien puede evitarse, la persona aun muerta merece que su dignidad sea respetada y para eso están las autoridades.
Nada cuesta que si a una persona muerta se le venció el tiempo y cuyo nicho se le va a alquilar a otra persona, se limpie a tiempo para evitar el drama que vi vivir ayer a muchas personas, que n salían del asombro.












