De un tiempo a la fecha entre los seres humanos se ha despertado una ambición al dinero y a lo material desmedida y es lo que está provocando tantos problemas en las sociedades.
Es evidente que el dinero es necesario, pero entre los seres humanos la ambición desmedida está provocando situaciones donde se ha perdido el respeto por el padre, por la madre y por el compañero de estudio o de trabajo.
Es preocupante ver como comenzando con los propios gobiernos, estos en su afán de manejar elevadas sumas de dinero en los presupuestos, les aumentar sin importar las consecuencias los impuestos a los ciudadanos.
Los ciudadanos no encuentran que hacer con las cargas impositivas que los gobernantes les aplican sin tomar en cuenta los daños que les provocan.
Llama poderosamente la atención, como nuestros funcionarios al momento de llegar a una posición pública lo primero que hacen es aumentarse el salario, como una forma de drenar los recursos destinados a la institución.
En verdad llama poderosamente la atención los altos salarios que devengan algunos funcionarios en la República Dominicana, llegando a duplicar y triplicar el sueldo que legalmente devenga el presidente de la República.
Es bueno recordar que el alza de desmedida del sueldo de los presidentes y altos funcionarios inició con la instalación en la presidencia de la República del doctor Leonel Fernández, quien de RD$3000.00 pesos que cobraba el entonces presidente Joaquín Balaguer lo elevó a RD$90.000.00.
A partir de ese momento también igual hicieron los funcionarios de las distintas instituciones públicas, que también vieron aumentar sus salarios.
El aumento de salario no es que sea mala, pero esos funcionarios no piensan en la cantidad de personas que están desempleadas y que no cuentan con recursos suficientes para suplir sus necesidades básicas.












