La delincuencia en la República Dominicana camina de las manos de agentes de la Policía Nacional, pero también cuenta con el apoyo de las mal llamadas organizaciones de los Derechos Humanos.
Es verdaderamente preocupante observar como el presidente del Colegio de los Derechos Humanos Virgilio Almánzar, una vez los delincuentes cometen sus fechoría procede a protegerlos para que la policía no los mate.
Pero lo que sí preocupa a la ciudadanía es que los representantes de los mal llamados Derechos Humanos no protegen a la ciudadanía de los delincuentes, sino que protegen a los delincuentes de la policía.
Entendemos que los buenos amigos Virgilio Almánzar y Manuel María Mercedes Medina, los ciudadanos, los agentes de la policía y los miembros de los demás cuerpos castrenses tienen derechos humanos.
Es evidente que para los Derechos Humanos, a los únicos que hay que respetarles sus derechos es a los delincuentes que sin ningún miramiento disparan contra ciudadanos, sin importar que este sea militar o civil.
Nosotros como medio de comunicación nos preguntamos si acusado ¿no tiene derechos humanos el mayor de la policía Domingo García Sugilio? quien se debate entre la vida y la muerte por los ochos balazos que recibió mientras se desempeñaba como seguridad en la casa de los padres de la primera dama.
Pero los organismos de Derechos Humanos en el país tienen que revisar su actuación de solo proteger a los delincuentes y a la población que se las lleve quien lo traiga con la delincuencia.
Es preocupante que Virgilio Almánzar aparezca abrazando A Luis Alexander Lambert (La Falacia) quien ha sido sindicado como uno de los que dispara a García Sugilio, al momento de entregarlos a la policía.











