El fallecimiento del distinguido periodista dominicano, don Víctor Manzueta, enluta no solamente a su familia, sino a la clase periodística nacional, así como también a quienes les conocieron y trataron.
De unas finas relaciones humanas, el desaparecido comunicador dio catedra de humildad, decencia, pero antes todo de un desprendimiento único. Jamás utilizó el periodismo para buscar dinero, para amasar fortuna.
Con Víctor Manzueta desaparece uno más de los pocos periodistas de nuestro país que hicieron de su ejercicio profesional un verdadero apostolado. Como fue también su propia vida, de amor por sus semejantes.
Como medio de comunicación, sentimos un gran pesar con la perdida que ha sufrido el periodismo nacional dominicano.
Que el eterno todo poderoso, nuestro creador, lo reciba en su santo seno, y le brinde eterno descanso. Paz a sus restos.











