Con el anunció de que la República Dominicana recibirá siete vuelos semanales de Amazon Air Cargo, con capacidad de 770 toneladas métricas. Se trata de un paso histórico que coloca al país en la ruta directa de la logística global del gigante del comercio electrónico. Sin embargo, la pregunta surge de inmediato: ¿significa esto el fin de los couriers?
La respuesta es no. Aunque Amazon representa eficiencia y control logístico —con su propia flota de aviones, vehículos y hasta drones—, el alcance real de su oferta en República Dominicana seguirá siendo limitado. Al cambiar la dirección de entrega de Miami a Santo Domingo, aproximadamente un 90 % de las ofertas disponibles en Amazon EE. UU. desaparecen del catálogo. En otras palabras, muchos de los artículos más atractivos y a buen precio no estarán accesibles de manera directa.
A diferencia de Temu, que depende de terceros para entregar sus productos, Amazon maneja su propia paquetería. Esto garantiza rapidez y seguridad, pero no elimina las barreras de disponibilidad ni las políticas comerciales de la plataforma. Además, cerca del 80 % de los productos que se venden en Amazon provienen de China, lo que mantiene vigentes las restricciones aduanales y los tiempos de importación.
Los couriers, por tanto, no desaparecerán. Su función seguirá siendo esencial para quienes deseen acceder a la totalidad del mercado estadounidense y global, sin las limitaciones que impone la compra directa en Amazon RD.
La llegada de Amazon Air es, sin duda, un avance para el comercio electrónico dominicano. Representa más opciones, mayor rapidez y la posibilidad de recibir paquetes sin intermediarios. Pero no sustituye a los couriers: más bien abre un escenario en el que ambos modelos coexistirán, respondiendo a diferentes necesidades de los consumidores.












