La elección de nuevos miembros para la Junta Central Electoral (JCE), 2024-2028 entra en su etapa final esta semana. Es un proceso para la estabilidad democrática de la República Dominicana. En este contexto, es necesario evaluar la trayectoria de Román Jáquez Liranzo, actual presidente de la JCE, quien ha demostrado ser un líder y guía comprometido con la transparencia y la legalidad en los procesos electorales.
Desde su nombramiento en el año 2020, Jáquez ha llevado a cabo una gestión ejemplar que ha fortalecido la confianza pública en la JCE. Su enfoque en la modernización de los procesos dentro de la institución, así como su capacidad y serenidad para articular un diálogo constructivo con los diferentes actores políticos, han sido esenciales para mantener la integridad electoral. Su liderazgo ha sido un factor clave en la organización de elecciones libres y justas, evitando controversias que han marcado períodos anteriores.
La posibilidad de que Jáquez continúe al frente de la JCE representa una oportunidad para consolidar los avances logrados durante estos cuatro años. Su experiencia y profesionalismo son activos valiosos.
Por ello, es fundamental que los legisladores y la sociedad civil reconozcan la importancia de contar con líderes que tengan un historial comprobado de imparcialidad y dedicación. Román Jáquez no solo garantizaría la continuidad de un liderazgo efectivo, sino que también enviaría un mensaje claro sobre el compromiso del país con la transparencia y el fortalecimiento de la democracia. En este sentido, su figura se erige como un pilar fundamental para el futuro de la JCE y, por ende, de la República Dominicana.












