Por Jesús Antonio Fernández Olmedo
A los burócratas enquistados en sus sillones de la UE cada día se les ve más desacertados y por otro lado crueles en sus decisiones.
Además, que toman decisiones «al salto de mata”, es decir, coyunturales, sin saber a ciencia cierta qué ocurrirá en el futuro con sus decisiones.
Lo último es la decisión probable de externalizar a los migrantes en campos, como los antiguos campos de concentración, pero sin la violencia que se practicaba y el exterminio de antaño, (eso se espera).
No van a la raíz del problema, tampoco buscan preguntar ni generar un debate abierto sobre el tema a nivel de base.
Claro que si se vive una «democracia» en papel mojado pues poco se puede pedir donde las consultas populares, la información veraz y exhaustiva, la libertad de comunicación y prensa, los derechos de los débiles pasaron a la historia.
Estos que gobiernan están llenos de problemas que han generado ellos mismos o los que estaban antes que ellos, pero los que hay instalados hoy no solucionan.
¿Por qué no se les devuelve a los africanos, por ejemplo, todo lo que se les ha robado en vez de tanto hablar de «legales» e «ilegales”?
¿Por qué no regresan las empresas, multinacionales y otras que explotan a los africanos del lugar y los utilizan?
Eso sí que es ilegal, la explotación de unos por otros.
¿Será que algún día vemos que se realizan proyectos reales y honestos de cooperación con esos países para que puedan avanzar sin necesidad de emigrar?
Mientras que estos parlamentarios tan bien vestidos con prendas caras, limpios y perfumados no sean capaces de padecer el sufrimiento de los otros seres humanos que huyen de la miseria, el hambre, la violencia, etc. no se puede esperar cambios.
Es importante advertir que sólo sobrevendrá cambios a partir de la gente sencilla que quiera ponerlos en marcha y nunca de arriba, porque los de arriba están libres de la miseria, el subempleo, la explotación, la persecución, la violencia y el hambre.











